LA GUERRA: pensamientos en ausencias*. Por Roberto Rúle

La guerra es un demonio enorme que galopa entre niños, enfermos y ancianos. Algo que no se entiende por más que la expliquen, que no se justifica con mapas ni venganzas. La guerra es algo tan grande que nuestros sentidos no la pueden comprender y nuestro cerebro no puede dejar de pensarla. Es una noche roja de sangre, de sonidos de llantos, de calma en tensión. Balbuceo de palabras, fracaso maldito de las ciencias sociales con sus ciencias políticas y sus diplomacias. Tendríamos que cambiar el pensamiento que afirma que el éxito de la diplomacia es cuando toman como propio lo que uno dice por el de ponernos en el lugar del otro. Ser el otro mientras intercambiamos ideas, ser sus hijos, sus padres, sus hermanos, sus amigos, sus vecinos, los animales, los árboles, la vida. Tarea difícil con tanto dolor. Mientras dure la guerra andaremos por rincones, miraremos paredes, extrañaremos el sol, dibujaremos nubes, soplaremos al viento, dejaremos relojes sin cuerda, temblaremos sin frío y la música será lamentos. Viviremos sin estar vivos, sufriremos sin tener dolores, nos pesará el alma, se llenarán de cicatrices los cuerpos, miraremos espantados a ningún lado, nos detendremos sin sentido, la noche parecerá eterna mientras dure la guerra y tengamos memoria para recordarla y pensarla en ausencias. *Durante 2022 se registraron 33 conflictos armados. La mayoría de ellos se concentró en África (dieciseis) y Asia (nueve), seguidos por Oriente Medio (cinco), Europa (dos) y América (uno). Informe sobre conflictes, Drets Humans i Construccio de Pau. Alerta 2023 Roberto Rule