RELATOS DE NUESTRA HISTORIA: PASÓ MOREIRA POR GENERAL ALVEAR? Por Rubén Fondado

Se comenta que anduvo por estos pagos por 1874 portando una papeleta de Enrolamiento en la Guardia Nacional del Partido de Rojas a nombre de Santiago Blanco aunque su nombre real era Juan Moreira. Sobre él se tejieron muchos relatos entre la realidad histórica y la leyenda.

Eran tiempos en que el Código Rural había ampliado las atribuciones de los jueces de paz sobre todo para el control del orden estatal en la campaña, en donde ser gaucho sin domicilio fijo o papeleta de contrato en alguna estancia otorgada por el juez de paz era sospechado de ser “vago”, “malentretenido” y “perjudicial” para la sociedad. Tanto en el pensamiento y en la práctica, el concepto de delito abarcaban lo máximo posible de las acciones que eran consideradas peligrosas para el orden establecido, para la seguridad del Estado, o que eran juzgadas en cierto modo un desvío de la moral convencional de la sociedad. Si a eso le sumamos el ser acusado de asesino, hombre de mala fama y hábil con las armas, el destino era huir hacia ese lugar llamado frontera donde la legalidad y la ilegalidad se entrecruzaban.

En 1869, en ese espacio fronterizo se había fundado General Alvear y Melitón Vicente Ruiz fue designado primer juez de paz. Y fue casualmente en ese mismo año que Juan Moreira, luego de haber estado detenido en San Justo por el teniente alcalde de la zona durante dos días por falsa acusación, al recuperar su libertad, indignado, se batió a duelo con el genovés Sardetti, dueño de la pulpería “El Peligro” y le dio muerte. Lo mismo hizo más tarde con el teniente alcalde y dos policías. A partir de ese hecho, por causa de una justicia arbitraria comenzó su mala fama y carrera criminal que según de qué lado se lo viera, podía ser un peligroso bandido o un personaje popular que desafiaba al orden opresor. Para los jueces de paz era un convicto peligroso y ese crimen marcó su destino que lo llevó a huir y refugiarse en varios partidos de la zona buscando no ser alcanzado por el brazo de la ley.

Buscó refugio en Cañuelas donde tras un juego a las tabas mató a Juan Córdoba. Después marcho hasta Las Heras donde se mantuvo escondido en casa de uno de sus secuaces. Luego llegó a Navarro, donde conoció a Vicenta Andrea Santillán y tuvo tres hijos. Allí trabajó con estancieros autonomistas y fue protegido por la política, pero a fines de 1872 en un duelo que tuvo en el boliche de Olaso y que siguió en la plaza abatió al puntero autonomista José Leguizamón.  Huyendo de las partidas policiales habría pasado por Saladillo, Salto y Bragado, y hasta se refugió entre la tribu de Coliqueo.

Los registros judiciales revelan que por 1873 Moreira andaba por los pagos de Rojas, haciéndose llamar Santiago Blanco con una papeleta seguramente negociada con el verdadero dueño. Dejó el autonomismo de Alsina y pasó a ser en 1874 parte del nacionalismo de Mitre para quien sirvió de instrumento en la lucha de facciones políticas y las turbias maniobras del fraude electoral que desencadenaron en la revolución mitrista de septiembre.

El 25 de abril de 1874 el Juzgado del Crimen del Departamento del Centro (Mercedes) envió un pedido de captura al juez de Las Flores, Saladillo y demás partidos de la zona “a fin de conseguir la captura de dicho criminal enviándole para ello la filiación que por separado se acompaña, debiendo en caso fuese capturado remitirlo bajo segura custodia a la cárcel pública de este Departamento y a disposición de este Juzgado” 

Lo cierto es que Moreira fue perseguido por la policía de varios partidos sin que pudiera aprehenderlo. Según comentarios de algunos antiguos vecinos, Juan Moreira anduvo por los pagos de Alvear en ese 1874, posiblemente viniendo desde Saladillo o Las Flores. En su paso por nuestro pueblo parece que hizo una parada en un boliche que estaba ubicado en la esquina de Alem y Lavalle para luego detenerse en el boliche “La Cruz de Guerra” en su ruta hacia 25 de Mayo.

Si fuera así, y teniendo en cuenta el comunicado del Juzgado del Crimen del Departamento del Centro nos preguntamos por qué el juez Melitón Ruiz no lo mandó detener? Puede ser porque Moreira con su imagen de gaucho perseguido despertaba simpatía y los paisanos lo encubrían por su posición a favor de Mitre, teniendo en cuenta que el juez era del bando contrario. Puede ser porque portaba la falsa identidad de Santiago Blanco. Puede ser que por temor a su fama la policía era renuente a proceder contra él. Todo puede ser. Hasta puede ser que haya pasado por General Alvear.

En cuanto al final de los días de Moreira todos lo sabemos. Fue de un bayetonazo del sargento Andrés Chirino el 30 de abril de 1874 en el piringundín y posada La Estrella de Lobos cuando estaba con su amante Laura y fue sorprendido por la partida policial.

Los expedientes judiciales deficientes y manipulados llevan a pensar que su figura fue usada en las disputas por el poder de turno. Pero sus duelos y crímenes cometidos sin causa aparente hicieron crecer la leyenda.

RUBÉN FONDADO