Los pueblos de la provincia tienen un lugar de culto. Conocé la historia de Iván Engels

Con cerca de 900 sitios de la provincia recorridos, la vida de Iván transcurre entre la ruta y un grupo de Facebook de casi 130 mil miembros y ningún troll.

Las redes sociales suelen estar vinculadas a la difusión de noticias falsas, a la presencia de trolls para favorecer o perjudicar a alguien y a la violencia verbal (y anónima). Nada de esto aparece en el grupo Viajando por los pueblos de Buenos Aires, una comunidad en crecimiento que ya llega a las 129 mil personas. Ahí solo se comparten fotos, historias y experiencias personales de los lugares más recónditos de la provincia.

Todo comenzó en el Gran Buenos Aires, la zona más densamente poblada de la provincia y el país, de la mano de un especialista en telecomunicaciones llamado Iván Engels. Este muchacho, que hoy tiene 42 años, presta hace dos décadas un servicio público y esencial para las poblaciones alejadas de los centros urbanos: la instalación y el mantenimiento de telefonía fija.

Esta tarea le vino como anillo al dedo a su afición por la ruta y, encima, se le sumó la curiosidad por la fotografía de paisajes. El mundo conspiraba a favor de Iván. Al principio con su celular y desde su cuenta personal mostraba adónde iba, con quién estaba, qué había pasado ahí, con qué lo invitaban a comer. Sin hashtags, sin publicidad, sin canje, sin ninguna impostura.

El mapa de la provincia en el que Iván marca cada lugar al que va. Foto: gentileza Iván Engels.

El mapa de la provincia en el que Iván marca cada lugar al que va. Foto: gentileza Iván Engels.

En septiembre del 2015, por recomendación de su familia, Iván creó el grupo al que sube videos o fotos de los lugares a los que va a trabajar. En 2018, además, hizo un curso de fotografía y adquirió una cámara profesional. Ahora dice querer volver a todos los sitios que ya recorrió para mostrarlo a su comunidad de una manera más experta.

¿Cuántos lugares visitó? “Entre ciudades, pueblos y parajes llevó unos 900”, estima. ¿Cuántos kilómetros tiene su auto? “Este tiene 300 mil, pero llevo hechos 600 mil kilómetros. Hago entre 60.000 y 70.000 por año”, cuenta Iván. Para dar fe de todos los puntos de la provincia en los que estuvo tiene un mapa al que le va poniendo alfileres. Hoy ese planisferio parece un hormiguero.

Durante el primer año de pandemia la tarea del trabajador telefónico fue declarada esencial así que tras unos 15 días de cuarentena estricta, Engels volvió a la ruta. Cree que Azul fue su primer destino. “Era increíble ver la ruta 3 sin camiones. Hasta pude frenar a hacer fotos”, recuerda Iván, casi un año después, tan emocionado como en ese momento. “En las entradas de los pueblos te pedían permisos, declaración jurada, te tomaban temperatura”, enumera. “En ese momento era bravo”, agrega.

En aquel entonces el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) era la zona donde se concentraban los casos de coronavirus. Viajar desde ahí a cualquier punto del interior podía ser sinónimo de llevar el virus a comunidades sin contagios. “La gente en el grupo se enojaba entonces tuve que empezar a explicar que viajaba por trabajo y con todos los cuidados”, afirma Iván.

A cada destino Ivan viaja con su cámara de fotos para capturar la belleza de los pueblos de la provincia ¿Conocés este? Foto: gentileza Iván Engels.

A cada destino Ivan viaja con su cámara de fotos para capturar la belleza de los pueblos de la provincia ¿Conocés este? Foto: gentileza Iván Engels.

¿Y en los pueblos cómo impactó la pandemia? ¿Cómo hacer cuarentena en lugares habitado por 10 familias rodeadas de pampa? “Me llamó la atención que en pueblos de 20 personas usaban barbijo”, asegura. Sin embargo, había costumbres arraigadas difíciles de erradicar. “Me querían saludar con la mano y me ofrecían mate. Cuando les decía que no se enojaban”, relata.

Uno de los debates que cobró vida con la propagación global del coronavirus es si es sano, conveniente o necesario vivir en las grandes urbes. La alta densidad poblacional y una infraestructura de servicios públicos frágil pueden ser un cóctel peligroso. En Argentina, por caso, el Gran Buenos Aires nuclea a un tercio de la población total del país en el 0,13% de su territorio. Ahí fue dónde primero se presentó la crisis epidemiológica. Ahí fue donde se estuvo al borde del colapso. Ahí fue donde, a lo largo de varias generaciones, millones de personas se instalaron en busca de una vida mejor.

Lo que más pensás cuando estás en la ruta es qué grande es la provincia y qué amontonados vivimos”, revela Engels. Conoce el contraste entre la “jungla de cemento” y, por ejemplo, Quiñihual, un pueblo de Coronel Suárez que tiene solo un habitante. ¿Qué sentido tiene quedarse ahí? ¿Por qué pensar en radicarse en un lugar cómo ese? ¿Por qué un trabajador telefónico cosecha más de 700 me gusta y casi 200 comentarios de gratitud mostrando estos lugares de la provincia? “La mayoría de la gente ve mucha paz en estas ciudades”, supone el influencer.