Camino de tierra – Por Roberto Rule

El cielo aplastándonos sobre la tierra virgen, florecida de pajonales e inmensidad. A lo lejos una figura a caballo dibujada contra el sol en su poniente, alambrados y tranqueras como puertas a caminos de lagunas con juncos y totoras. Cielo y tierra, horizonte que se pierde sin límites. Los habitantes de estas pampas ignoran paredes, no imaginan muros para ojos.

Silencios de animales tímidos y presurosos a la presencia humana, colores de pastos y yuyos dibujados en sus alas conviviendo en paraísos. Alejados de ruidos y compromisos de bienestares inventados. Caminos polvorientos y sedientos de arena y de vientos serpenteando la visión del destino sin vueltas ni regresos.

Cuando ingresamos al camino que nos lleva de General Alvear a los Cuatro Caminos emergen como en sueños los Digracia, Bosolasco, Gómez, Paoltroni, Finamore, Sarratea, los Riva, Severino, Dimaro, Agra, Reguera, Lujan, Orella, Capeletti, Santiago, Fortain, Gonzales, mi madre joven, mis hermanos, mi primo Bibí, mis tíos, mi abuela.

Se muestran solitarias algunas estancias con tranqueras inmensas, lejanas a los incansables vecinos chacareros sin soles ni noches para el descanso, creadores de riquezas de culturas y de progreso. Respetuosos de diferencias, cerca del descanso y la amistad, contemplaban el crecimiento de sus hijos y ahuyentaban las ausencias del destino. Tan cerca de los sentidos, tan lejanos en la carne de lo humano.

Una suave brisa sobrevuela sobre mis cabellos, me despeina de rumores sobre vidas ocultadas por el polvo de los tiempos.

Cierro los ojos y por un instante dejo que me invada la triste realidad de lo presente. No importa igual tierra mía te seguiré teniendo por siempre en lo profundo de lo invisible aunque asfalten la vida en tu progreso de amores y pesares.

4 Respuestas a “Camino de tierra – Por Roberto Rule”

  1. Como una máquina del tiempo, los recuerdos y las palabras nos disparan a la niñez, a adolescencia, a un pasado poblado de madres, abuelos, vecinos. Las palabras son mágicas cuando se hacen Literatura y cuando se combinan con maestría. Magistral relato.

  2. Vívido y hermoso relato de una infancia que ya fue…pero que sigue siendo. Felicitaciones Roberto, me identifico plenamente!!

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