Escuelaspromotora2018#2019#El trabajo docente colaborativo

La experiencia Escuelas Promotoras se apoya fuertemente en la idea de equipo docente; esto es, de docentes trabajando en conjunto, lo que supone una cultura colaborativa de la enseñanza.
Las culturas profesionales de la enseñanza dan cuenta de representaciones, valores, hábitos y formas de hacer las cosas de una comunidad de profesores (de la Barrera, 2007). La cultura de colaboración es aquella en las que se desarrollan relaciones e interacciones mutuas basadas en el sentido de comunidad, con fuerte presencia del diálogo, el apoyo entre colegas y la confianza. Ello contribuye a elevar la calidad de la enseñanza, enriquecer las propuestas y estrategias a través del intercambio y la acción conjunta, favoreciendo mejores aprendizajes de los estudiantes.
Esto es posible porque se entiende a la enseñanza como una tarea colectiva, como parte de un sistema institucional, lo que lleva a plantear una “definición institucional de la enseñanza” (Terigi, 2012) que combate la idea de las prácticas docentes como individuales y aisladas. Aún más, remite al trabajo docente en sí:

“La escuela no es un agrupamiento de profesores, sino que el carácter colaborativo es producto de una función cuyos resultados no se obtienen a título individual, sino como
consecuencia de la actuación conjunta en un sistema institucional. (…) Los docentes
enseñan en condiciones colectivas y con ello, la colaboración es una clave del desempeño
profesional” (Terigi, op.cit.: 23).

Esta concepción colectiva de la enseñanza también suma a la producción de un saber pedagógico construido entre colegas docentes, un saber situado, que vale la pena sistematizar como memoria pedagógica y recursos de la institución.