Cambiemos: el acuerdo secreto del Pro con el PJ que involucra a la UCR
La Séptima sección eligió en 2017 tres senadores. Y por supuesto, apareció el eterno problema de los pocos lugares y los muchos candidatos. En este caso, el dilema se dio en Cambiemos, que ya en la previa daba por seguro que se iba a quedar con las tres bancas en juego. Y así fue nomás. Había que arreglar. Y se arregló, y se desarregló y ¿se volvió a arreglar?
La papeleta seccional de la Séptima en 2017 quedó conformada así: el 1 fue para el entonces intendente radical de General Alvear, Alejandro Cellillo; el dos para la consejera escolar de 25 de Mayo y miembro de la Coalición Cívica, Carolina Tironi y el tres para el Secretario de Gobierno de Olavarría, el macrista Dalton Jaúregui. Todo cerrado. Pero obviamente, faltaban lugares y sobraban nombres.
Y ahí llegó el acuerdo seccional. Había que pagarle a Hernán Bertellys, el intendente de Azul, que previo a los comicios legislativos había pasado sin escalas del FpV a Cambiemos y no tenía lugar entre los titulares. Pero le dieron la primera suplencia. Ese puesto lo ocupó la Defensora de la igualdad de oportunidades del municipio, Lucrecia Egger, que además es esposa del Secretario de Gobierno, Alejandro Vieyra.
¿Cuál fue el arreglo? Las partes acordaron que pasados los dos años, o sea ahora, a finales de 2019, Jáuregui pasaría a ocupar un lugar en el Ejecutivo de Vidal (siempre y cuando ésta fuera reelecta) y de esa manera Egger entraría en su lugar. Pero con el correr del tiempo, el vínculo entre el Pro puro y Bertellys se fue desmejorando. “Los muchachos no estaban del todo interesados en cumplir con Azul”, expresó ante La Tecla un allegado al distrito.
Entre las razones que esgrimían -siempre por lo bajo- destacaban “la importancia” de la figura de Jáuregui, que en el medio se ganó un lugar en el Consejo de la Magistratura y la presidencia de la Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral. Y junto al reciente nombrado presidente de la Convención radical provincial, Manuel Terrades (subsecretario de Reforma Política) trabajó fuerte en los cambios electorales que no prosperaron de cara a estos comicios pero sí lo harían para los de 2021.
“¿Y entonces, cómo hacemos”, llegaron a preguntarse los Bertellys boy’s. Y la respuesta, aunque tardó, aparentemente habría llegado. Incluso, vale aclarar, que se dio casi de casualidad, más por una necesidad política que por el acuerdo mismo. Obviamente, en Gobernación apuestan a ganar la mayor cantidad de municipios posible, pero como principal objetivo pretenden conservar los que ya lideran. Y las miradas apuntaron a General Alvear.
“El único que garantiza la victoria en Alvear es Alejandro (Cellillo)”, le dijo a este medio un alto funcionario de Provincia, y con el regreso de este a la Comuna se cumpliría el trato con los azuleños. Pasando en limpio. Alejandro Cellillo, que ganó los comicios alvearenses en 2015 y en 2017 entró como senador y pidió licencia en la Comuna, volvería a candidatearse para intendente y abandonaría el recinto. En su lugar entraría Egger, mientras que Jáuregui seguiría también en la Cámara alta. Los radicales, claro, no estarían muy conformes.
Gentileza: La Tecla

