El DENGUE Es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti.

El DENGUE Es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti.

Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas les transmite esta enfermedad.

El contagio solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.

Fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones

Náuseas y vómitos

Cansancio intenso

Aparición de manchas en la piel

Picazón y/o sangrado de nariz y encías

Ante estos síntomas se debe acudir al médico para recibir el tratamiento adecuado.

IMPORTANTE: Ante síntomas de dengue, no te automediques. No tomes aspirinas, ibuprofeno ni te apliques inyecciones intramusculares. Lo más conveniente es que consultes al médico para que él te indique la medicación adecuada.

  • La fumigación no es suficiente para eliminar el mosquito, ya que solo elimina mosquitos adultos pero no a los huevos y a las larvas
  • Eliminando todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua (como latas, botellas, neumáticos).
  • Dando vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores).
  • Cambiando el agua de bebederos de animales, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días. Recordá frotar las paredes de los recipientes con una esponja a fin de desprender los huevos de mosquito que puedan estar adheridos.
  • Rellenando los floreros y portamacetas con arena húmeda.
  • Manteniendo los patios limpios y ordenados y los jardines desmalezados.
  • Limpiando canaletas y desagües de lluvia de los techos.
  • Tapando los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.
  • También es importante prevenir la picadura del mosquito:
  • Usando siempre repelentes siguiendo cuidadosamente las recomendaciones del envase.
  • Utilizando ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante las actividades al aire libre.
  • Colocando mosquiteros en puertas y ventanas, y cuando sea posible usar ventiladores o aire acondicionado en la habitaciones.
  • Protegiendo cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras.
  • Utilizando repelentes ambientales como tabletas y espirales.
  • Evitá en la medida de lo posible, exponerte al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, las horas de mayor actividad del mosquito.
  • Usá ropa clara de mangas largas y pantalones largos si desarrollás actividades al aire libre.
  • Utilizá espirales o tabletas repelentes.
  • Protegé la cunas o cochecito de tu bebé con mosquiteros tipo tul al permanecer al aire libre y cuidá que permitan una correcta ventilación.
  • Utilizá repelentes sobre la piel expuesta y renová su aplicación según las indicaciones del envase.
  • Rociá también tu ropa con repelente porque los mosquitos pueden picar a través de las prendas de tela fina.
  • Si tu bebé es menor de dos meses de edad no es recomendable que utilices repelentes. Pero si tiene más de dos meses, consultar al pediatra el producto más adecuado. No permitas que los niños pequeños se apliquen ellos mismos el repelente, siempre lo debe hacer un adulto. Evitá aplicárselo en las manos, ya que podrían llevárselas a la boca.
  • No utilices repelentes asociados a protectores solares en la misma formulación.
  • Las mujeres embarazadas o en edad reproductiva deben extremar las medidas de prevención de picaduras de mosquitos debido a la asociación entre el virus zika y el riesgo de malformaciones fetales, como microcefalia. Además, los adultos en general pueden presentar consecuencias neurológicas.
  • Recordá utilizar preservativo en todas las relaciones sexuales, ya que el zika también se transmite por vía sexual.

Si durante el viaje o al regreso se presentan síntomas de alerta (fiebre, dolor muscular o articular, vómitos, malestar general o sarpullido), no automedicarse y consultar inmediatamente al médico.