CABALLO NEGRO. Por Roberto Rule

Ahí nomás pegara la vuelta el caballo negro y moverá sus patas y su cabeza acompañando el sonido de sus cascos. Todas las noches lo escucho como se acerca y luego se aleja. Los perros lo acompañan en silencio. El jinete es invisible y cabalga sin montura ni emprendado. Sus pisadas se borran enseguida. Dicen que mata con sus patas a los viejos de espiritu. Todos sospechan que pertenece a los jóvenes, a los idealistas, a los desposeídos, a los conocedores del misterio del alma y que lucha contra los banqueros, los miserables de espíritu, los rufianes, los ladrones de pobres. Pobre caballo negro andar perdido en el mundo tan lejos del indio y del gaucho y tan cerca de su propia justicia.

Una respuesta a “CABALLO NEGRO. Por Roberto Rule”

  1. Qué lindo relato. Me hizo pensar en esta modernidad loca que vivimos, en lo que desestimamos. El caballo y el jinete ausente, nostálgicos, de otras épocas.

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