LOS NOMBRES DE LAS CALLES: IDEALES DE GENERACIONES. CALLE JUAN MARÍA GUTIÉRREZ. Por Lis Solé

Los nombres de las calles no son sólo recuerdos de personas importantes en la historia de los pueblos sino que reflejan el sentir de generaciones, su idiosincrasia, sus valores y formas de proceder.

La elección del nombre no es arbitraria; distingue una época, un ideal comunitario, el nombre de una persona o hecho que los contemporáneos desean poner en valor porque fue ejemplo de vida para ese presente y que en la actualidad, es necesario tenerlos en la memoria para bien… o para mal.

Es cierto que los contextos cambian, los tiempos no se parecen, la gente no es igual pero se ha llegado hasta este presente por lo sucedido en el pasado. 

LA CALLE JUAN MARÍA GUTIÉRREZ, UN HOMBRE DIGNO DE RECORDAR.

En una esquina de General Alvear, se ve la señalización que reza: “Juan M. Gutiérrez y San Martín”.

Sin dudas, dos contemporáneos -Gutiérrez nació en 1809 y falleció en 1878 y San Martín nació en 1778 y falleció en 1850-, pero: ¿Quién habrá sido Juan María Gutiérrez para que su nombre fuera impuesto por el Dr. Agesilao Milano a una calle de General Alvear, junto a nombres como Leandro N. Alem, Adolfo Alsina, Mariano Moreno, José Mármol, Martín Rodríguez, Mariano Necochea o Bernardino Rivadavia?

El Dr. Agesilao Milano, médico e intendente de Alvear desde 1908 a 1913, fue el que impuso el nombre a las primeras 14 calles del todavía desordenado pueblo. Pero, ¿cuál es la valía de Gutiérrez para estar en el mismo nivel que Vicente López, Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, Esteban Echeverría o Bartolomé Mitre?

Cuando en 1910 se decidió colocar esos nombres, las personas que los eligieron estaban completamente seguros de su importancia y eran referentes de ideales y sueños pero suele suceder que al pasar el tiempo, algunos proponen cambiar los nombres de las calles invocando la actualización o la inmediatez, pero la causa real es que “han olvidado” a quienes recuerdan y a veces, conllevan el propósito velado de borrar parte de esa historia.

Así sucedió con la calle Juan María Gutiérrez. 

Un día, algunos decidieron casi borrar la calle Gutiérrez que estaba a dos cuadras de la plaza y la renombraron como Intendente Tomás Wallace. Quizás alguno levantó tímidamente la mano recordando al prócer sin estatua y entonces decidieron pasarla fuera de la circunvalación entre las calles Monti y Ameghino, dando nombre a un pasaje de cinco cuadras, corta calle que bien seguro inspiraría al poeta de tantos versos, el mismísimo Juan María Gutiérrez.

LOS OLVIDADOS DE LA MEMORIA

Buscando en Internet, hay una nota que se llama “El poeta sin estatua”  y bien podría agregarse: “Los olvidados de la memoria”. En esta sociedad del vivir el hoy y amparados en la soberbia de muchos jóvenes de poca cultura, es fácil quitar del medio lo que no saben, menospreciar su valor y ningunear su proceder, cuestiones que justamente van en desmedro de una sociedad que sólo crecerá sobre bases firmes y raíces profundas.

El artículo resalta la personalidad de Juan María Gutiérrez, un estadista, un historiador, un crítico, un jurisconsulto pero principalmente, un poeta sin par con ese espíritu romántico que celebra el amor, la naturaleza y la patria autónoma y libre de toda colonización.

Gutiérrez justamente era defensor de Buenos Aires, de Argentina, representante de un liberalismo constructor y uno de los más grandes promotores de la cultura local promoviendo desde sus ideas y gestiones, el intercambio cultural con los demás países pero basados en el propio acervo cultural. Él propulsó el aprendizaje de otras lenguas pero resguardando las lenguas autóctonas de los pueblos originarios en épocas de campañas y avances hacia el sur de la provincia.

SU CARRERA PÚBLICA

Junto a su gran amigo Juan Bautista Alberdi debió exiliarse en épocas de Rosas, perseguidos por denunciar los abusos del dictador y hacia 1843, anduvieron por Europa y Chile, ocupándose principalmente de las letras y el periodismo hasta que en1852 y con la caída de Rosas, emprenden el regreso.

Ya en Argentina, comienza su vida pública: Diputado a la Legislatura de Buenos Aires, Ministro de Gobierno de Vicente López, Diputado por Entre Ríos al Congreso Constituyente, Ministro de Relaciones Exteriores de Urquiza y Rector de la Universidad de Buenos Aires. Fruto de esta intensa labor son la fundación del Colegio de Abogados y del Consejo de Obras Públicas en 1852. Organizó el Departamento Topográfico y creó la Cátedra de Estadística en la Universidad.

Además realizó el tratado para la libre navegación de los ríos Paraná y Uruguay, la fundación de la Facultad de Ingeniería, la Biblioteca de la Universidad y el Colegio Nacional. En fin, en sus largas biografías, se detallan éstas y muchas más actividades que realizó durante su vida.

UN NOMBRE DIGNO DE RECORDAR

Por cierto, Juan María Gutiérrez fue una persona ilustre y digna de admiración de más de una generación alvearense y que ameritó con creces la imposición de su nombre a una calle de General Alvear. Como ciudadano de la época, amaba a Europa porque reconocía su influencia en el desarrollo de una cultura americana pero al mismo tiempo, fue un verdadero americanista resaltando en sus escritos el paisaje natural, la cultura, la historia y la literatura argentina. 

Juan María Gutiérrez fue un crítico que consideró la educación como la estrategia indispensable para alcanzar el progreso de un país que debía ser democrático, libre, igualitario y moderno escribiendo libros para sus alumnos de todas las edades resaltando lo genuino, las costumbres y las tradiciones.

Los alvearenses del 1900 dejaron su nombre en una calle porque consideraron que sería un ejemplo a tener en cuenta en todas las épocas y tuvieron razón.

La calle Juan María Gutiérrez remite a una personalidad carismática, un agrimensor, un pensador, un historiador y también un político, un hacedor que defendió con todas sus fuerzas la autonomía y la libertad en un ideal de progreso que muchas autoridades actuales deberían imitar.

Nota: En 1878, la Legislatura bonaerense eligió la plazoleta del Mercado del Centro –Perú y Alsina- para erigir allí la estatua del maestro, pero no se llegó a concretar. Por ley le corresponde la concreción de una estatua en su honor, pero a la fecha no se ha culminado esta tarea.

IMÁGENES: 

Esquina de J.M. Gutiérrez y San Martín en General Alvear, Buenos Aires.

Plano de la manzana N° 80 con el nombre de las calles originales y los cambios.

Plano de la Manzana N° 80 de General Alvear de diciembre de 1959 donde se observa los cambios de las calles, todavía todas de tierras. las modificaciones son Alsina por Roque Pérez y J. M. Gutiérrez por Wallace.

Estación J. M. Gutiérrez del ferrocarril Roca, en Berazategui.

Juan María Gutiérrez nació en 1809 y falleció en 1878.

Juan María Gutiérrez. (1809-1878)

Juan María Gutiérrez en su juventud. Promotor de la cultura local promoviendo el intercambio cultural con los demás países pero basados en el propio acervo cultural.