RELINCHOS – Por Roberto Rule

Es imposible contar la cara de terror y el pánico que sentimos cuando los vimos. Nos escondimos detrás de unos pajonales arrodillados y con las palmas de las manos en la tierra escuchando el ruido que producían sus cascos cuando se nos aproximaban a toda carrera. Parecía que el suelo se habría. Los animales huían despavoridos buscando refugio en las montañas o en el agua. En un primer momento se había hecho difícil poder cazar porque toda la zona donde ellos habían andado era como si la vida hubiera desaparecido. El resoplido y esos manotazos al aire moviendo las crines con la cabeza bamboleando nos inmovilizaba, nos dejaba como hipnotizados. No podíamos reaccionar. Teníamos una gran admiración por el dominio que tenían sobre ellos. Primero no fuimos acercando hasta escuchar su respiración, luego fui yo el primero que trasmitió a todos los demás la suavidad de su pelo y la belleza de sus formas. Anduvimos varias lunas detrás de uno de ellos que se había escapado hacia la montaña. En un desfiladero logramos acorralarlo para empezarlo a tocar. Después fueron más y más, de distintos edades, pelajes y tamaños. Con el tiempo fuimos uno solo el caballo y el indio. Vivíamos y moríamos juntos. Llegamos a pensar que nada ni nadie nos llegarían a vencer. Que éramos inmortales cuando a toda carrera nos acercábamos a los animales y sin importarnos de donde estaba el viento elegíamos la presa. Que la noche y el día lo podíamos cruzar de un galope. Aún no sé cómo pudimos vivir tanto tiempo sin alas.

4 Respuestas a “RELINCHOS – Por Roberto Rule”

  1. Excelente evocación de la consolidación de un vínculo en libertad, tan extrapolable a todo tipo de relación. Con la calidad narrativa propia del autor!

  2. Es tan real la descripción que se siente el aire, la suavidad del pelaje de los caballos y la belleza del paisaje. Hermoso!!!

  3. Cuando quien lee, logra reproducir en su cabeza, los sonidos, imágenes y otras sensaciones, se dice que la tarea del escritor o del narrador, está cumplida.
    Roberto hace sentir, viendo, escuchando, tocando, con este hermoso cuento que da cuenta además, de su conocimiento del caballo y su historia con los pampas. Un paseo por el campo de los originarios. Muy reconfortante para estos tiempos de pandemia.

  4. Hermoso cuento Roberto, cabalgar en total comunión con tan noble criatura es la síntesis de la Felicidad!!!

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