JUGANDO – Por Roberto Rule

El día era como cualquier otro, mientras lo llevaban iba pensando en volver a ser niño. En detener el instante de cada flor. Del aire acariciando los cabellos, de los árboles inclinándose en sus puntas hasta tocar el suelo. En ser niño para llegar al alma de cada objeto mirado. Lo levantaban cuando trastabillaba y hacían como si lo acomodaran en la senda que bajaba de la montaña para no detener la marcha. Eran cuatro personas, uno el que mandaba con señas y sonidos cortos y entrecortados. El resto parecía que solo tenía la misión de obedecer. Llevaban armas y ropas comidas por el tiempo y el pelo crecido hasta los hombros. Parecía que los apuraran y que le querían ganar a la noche. El seguía pensando en ser niño para siempre. Lo habían juzgado y sentenciado a morir de cara al sol y estaqueado. Cuando parecía que habían llegado discutieron brevemente entre ellos y eligieron el lugar. Pusieron cuatro palos con cuerdas y lo ataron con las espaldas contra el suelo. Cuando pudo acomodarse y doblar el cuello ya no estaban. Miro el cielo y pudo ver un pequeño punto muy distante. Siguió con su mirada ese punto y con su pensamiento jugando a ser niño. La imagen se hizo más grande hasta tener forma de pájaro. Cuando el sol le cegó los ojos se sintió liviano y como suspendido en el aire. Una ráfaga de viento lo transportó hasta chocar con una roca para luego elevarse hasta convertirse en un punto. Un punto muy lejano de donde podía ver apenas a un hombre estaqueado muriéndose al sol. 

2 Respuestas a “JUGANDO – Por Roberto Rule”

  1. La incógnita del relato es ¿cuál es el juego? ¿Un reo que desea volver a ser niño? ¿O un estaqueado que juega a desdoblarse e ir a las alturas? El niño que desea ser tiene que ser capaz de llegar al alma de los objetos que mire. Y el estaqueado mira un pájaro y, a su vez, él mismo se mira desde arriba, en ese instante confuso en el que el ave se acerca y el sol lo deja ciego. Todo se trastoca.
    Un interesante relato que habla del desdoblamiento, de un juego de reflejos que se da en el espacio y el tiempo, a pesar de “ser un día como cualquier otro”. Cuántas cosas pasan en un día ordinario, habitual, en esa verosimilitud de una realidad de ficción, tan parecida a la real.
    Excelente relato, lleno de nostalgia y tragedia, como la vida.

  2. Optimista presentación de una de las principales EXPERIENCIAS de la vida: la muerte. Fiel al estilo del autor.

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